Las tecnologías que desarrollamos hoy serán esenciales para la logística lunar y marciana, allanando el camino para el transporte autónomo de carga entre cuerpos celestes. Esta afirmación que puede sonar a ciencia ficción procede de los fundadores de OSMOS X, que se presenta como la primera compañía de ‘camiones galácticos’. Cuenta con el respaldo de un grupo de inversores privados y del fondo de capital riesgo Expansión.
Modernizar el transporte espacial
Esta compañía aprovecha su década
de experiencia en aceleradores de partículas para explorar el potencial de la
propulsión iónica en la logística espacial. Lo que comenzó como un estudio
interno se convirtió en una visión innovadora: transformar el transporte
espacial con vehículos orbitales reutilizables y de alta eficiencia. Con un
equipo cada vez mayor de ingenieros e investigadores, opera desde su sede cerca
de Rennes (Francia), desarrollando y probando sistemas de propulsión de última
generación. “Nuestro trabajo cuenta con el respaldo de instituciones espaciales
líderes y socios industriales, lo que nos permite llevar soluciones innovadoras
desde el concepto hasta la órbita”, subrayan sus promotores.
Subvenciones del Fondo Europeo de Defensa
OSMOS X desarrolla una flota de
vehículos de transferencia orbital con propulsión de plasma, capaces de
desplazar, reposicionar y mantener satélites una vez que se encuentran en
órbita. La compañía ha sido seleccionada por el Fondo Europeo de Defensa (que
le subvenciona con un millón de euros anuales) para coordinar el proyecto TAC,
destinado a aportar capacidades estratégicas para la actuación en el espacio:
movilidad orbital y captura de un vehículo no cooperativo.

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